He de reconocer que soy una
persona de corazón impuro y alma aviesa. El otro día, viendo a Dolores de Cospedal transmitir de manera
poco lúcida la relación que mantenían el Partido Popular y Bárcenas, como persona simple que soy, me quede más con las formas
que con el fondo. Mientras el rostro marmóreo de la política se derretía y daba
paso a la cruda humanidad, a la persona de carne y hueso que comprende que se
ha metido en el barro hasta las rodillas y no va a ser capaz de salir, en lugar
de quedarme con la idea clara de lo que es un finiquito en diferido, me quedé
con unas formas que se me antojaban en exceso conocidas. Esa expresión
inconexa, ese gesto torcido, esa mirada perdida, esos balbuceos del que sabe
que miente enredando medias verdades y barbaridades manifiestas, esa capacidad
para no decir nada sin decir nada... Dolores
me llevó a mi infancia, a acunarme en los fuertes brazos del que otrora fuera
un ídolo de mi niñez. Volví a recordar al Tito.
A nadie engaño si sumo a los
nombres de brillantes literatos como Espronceda,
Bécquer, Quevedo o Rosalía de Castro, el del Tito, peso pesado en la palabra escrita
y oral, flamante acuñador de brillantes formas literarias de expresión y
creador de nuevos vocablos con tan pasmosa facilidad que a su lado, Chiquito de la Calzada, se queda en
simple humorista.
De esa manera, durante mi
estancia al lado de un magno doctor en medicina, pude asistir atónito a como el
diccionario de la RAE se autodefinía ante mis ojos, cambiando y mutando para
aceptar sin preguntas cada nueva forma lanzada por el Doctor Tito. Un buen día, te encontrabas una nota que decía:
"Comprar geringuillas"
Y el testarudo y anticuado corrector
de Microsoft se revela ante la genialidad y me suplica que escriba "jeringuilla", pero no creo que el
Word sepa más que un médico en este aspecto. Al día siguiente, otra revelación,
otra lluvia de ideas, otra tormenta de creación.
"Frijorífico estropeado"
Ahí le traicionó la honestidad y
sensibilidad de saber que, de tan superior, se había llevado toda la grandeza y
se negó a escribir "hestropeado",
por el simple hecho de no completar la más grandiosa poesía escrita jamás.
Y diréis que soy un hombre de
alma sucia y nula credibilidad. Cualquiera se equivoca y es posible que
multitud de errores se cuelen en este humilde blog, pero sois vosotros los que
erráis al confundir talento con ignorancia, porque el Tito era un maestro no solo de la escritura, sino de la
declamación.
De esta manera nos podía lanzar poemas
como "Podíamos quedar hoy, EN VERDE,
mañana". Cuanta belleza, como en un simple vocablo reúne la
posibilidad de un hecho con la hermosura del color de la madre naturaleza.
Pero no solo de belleza vive el Tito. También de grandeza. Él es un
hombre capaz de dar un triple tirabuzón tras un salto mortal, de subirse a la
parra por el placer de subirse. Así fue como la Unesco aceptó uno de sus
vocablos como uno de los más complejos de la larga historia del lenguaje
castellano incluyéndolo entre "Sinvergonzonería"
y "Paralelepípedo". Este
término es "Al Dréder". El
significado de tan gloriosa construcción es "A propósito", "Queriendo",
"Con intención de", porque
no es que al Tito se le "lengua la trabe" cada vez que
habla, él quiere y él obra y obra hasta el punto de crear nuevos términos científicos
y aquí, para terminar, vuelve el propósito o el "Dréder" de este blog, que no es otro que acercar los más
gloriosos niveles de cultura al pueblo llano.
Durante la progresión tumoral,
tiene a mal producirse un evento que implica la conversión de células
epiteliales en células con la capacidad de migrar. Este suceso es de relevancia
en la aparición de metástasis. Los trabajos en el campo de la "Transición epitelio-mesénquima" son
de vital importancia para determinar factores implicados en la aparición de
tumores distantes respecto al original.
"Transición mesenquimoepitemial". Así la conoce el Tito, que no
solo invierte el orden de factores y altera el producto, sino que se queda tan
ancho. Estoy convencido que en su momento hizo el "Juramento hipopótamo" en lugar del "Hipocrático".
Hay más pero no recuerdo. En un
momento en el que, por el país dan la cara gente como Carlos Floriano, González
Pons, Mariano Rajoy o Ana Mato, rogaría que antes de seguir
con sus explicaciones vacías de todo contenido y continente, leyesen un poco al
maestro de maestros y reconociesen que:
"En verde echar a Bárcenas, lo mantuvimos en su sitio y lo hicimos al
dreder"
Yo también sumaría al vasto listado de grandes palabros de la lengua que habla y escribe el Tito un par más:
ResponderEliminar"Haber si me traes los resultados", y
"Enorabuena".
Tito único en su genialidad (gracias a Diox)y Dolfor grande como siempre!!.
Iba a poner la de "Adolfo 25 cms" pero más que patada al diccionario es una patada a la realidad (El buen hombre se refería a que me debía 25 céntimos de lero)
EliminarEl Tito se entendería a veces con mi mujer. Tenemos dos perros (tranquilo, que somos unos dueños civilizados y limpios, a mí es que me parece muy sencillito cumplir y evitarse problemas y discusiones), y a veces cuando uno toca con alguien incapaz de entender que no todos los dueños de perros somos iguales, mi mujer refunfuña y me comenta "a ver si éste un día se queda ciego y tiene que PRESCINDIR de un perro". Yo no le he dicho nunca que de prescindir a precisar hay una cierta diferencia que da o quita sentido a la frase, pero... mientras me lo comente sólo a mí... entre nosotros queda la empanadilla mental del verbo en cuestión.
ResponderEliminarEl Tito no se entendería ni con Mariano Ozores. Lo de prescindir y precisar es muy simpático pero siempre que se mantenga en el ámbito privado. A ver si un día precisa de ti y te dice que prescinde de tus servicios.
EliminarQué malo eres desde que eres malo jejeje
Eliminar33 años de maldad me contemplan
EliminarPor cierto, en Radio Nacional de España había hasta el año pasado un programa de tarde de lunes a viernes donde le dedicaban un espacio (muy divertido) a este tipo de "patadas al diccionario y quedándose tan campante". Era un escojone de mucho cuidao, porque encima había varios colaboradores que elegían la que más le había gustao a cada uno. Lo que yo me reía con el espacio ese jeje
ResponderEliminarA mí siempre me hizo mucha gracia cuando Bardem sale en Airbag parodiando una telenovela y dice "Mi amol, yo te ailoviu" y si empezamos a comentar patadas al idioma de Shakespeare no tengo espacio suficiente.
EliminarAy, que dolor de epitemio de tanto reir.
ResponderEliminarYo tengo un colega que dice demacle en vez de debacle. Es graciosisimo.
Aunque la mejor es decir inveromisil en vez de inverosimil. :-D
Jiji, mi madre a la que quiero mucho, desde aquí lo digo, confundió una vez el Kas con la Fanta y pidió una Kanta. Como se dio cuenta del error, luego pidió un Fas, jajaja (perdón madre).
EliminarDesde ese día me pasé a la cola coca. Besinos de tu disléxica madre.
EliminarPoco cachondeo tenías cuando yo pedía una CoaCoa. Besos de tu tartaja hijo.
EliminarAdolfo, busca los podcast de lo de la radio: el espacio se llamaba "las inculteces", y luego había una segunda parte de la misma sección: "las rocas forestales" (que era comparar la letra "real" de una canción, con lo que alguien había entendido). Que por qué "rocas forestales"?? Por la canción de Loquillo que decía "VOY A SER UNA ROCK AND ROLL STAR", que alguien escuchaba "voy a ser una roca forestal" jeje busca esos podcast, te garantizo que te vas a mear vivo (literalmente) juajuajua
ResponderEliminarAnda que vaya tela. Le he echado un ojo al podcast de rocas forestales, y vaya como estamos. Está simpático.
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