
Vaya por delante que esto trata de ser una
carta abierta al gerente del Sporting. No he titulado la entrada como “Carta abierta al gerente del Sporting”
porque, además de un tío innovador, soy conocedor de las limitaciones
intrínsecas que podrían evitar que el remitente accediese a lo remitido. Sé que
este blog no lo lee nadie, así que probabilísticamente, las opciones que tengo
de que uno de los lectores sea, precisamente, el objeto de este texto, son bajas.
Dada esta limitación creí razonable, en primera instancia, titular esta entrada
con un nombre fácilmente accesible por los buscadores online. Me metí en el
alma, la piel y el subconsciente de un gerente deportivo y procesando
información traté de razonar qué es lo que busca un gerente cuando se sienta
ante el teclado. De esta manera pensé en titular la entrada como “Amelia y la del tercero se lo montan con
Baldomero”, pero ante la posibilidad que tan erótico título saturase el
blog de visitas e imposibilitase el acceso del referido gerente, he optado por
una frase explicativa, corta y concisa para, simplemente, ofrecer mis servicios
como jugador del Sporting.