domingo, 6 de noviembre de 2011

APODOS

Hoy, tras mi regreso de una boda asturiana, con gaiteros, marisco y alcohol como para no volver a probar ninguna de las tres cosas durante el resto de mi vida, no sabía sobre que escribir. Revisé mi lista de pachangas para esta semana y caí en la cuenta de que en el equipo en el que juego habitualmente, el otro día recibí un mote, que no por poco acertado, era menos esperado. De pronto me puse a pensar en lo sencillo que es colocar un apodo o un sobrenombre a una persona. Algo que la califique en un determinado entorno y que permita de manera inmediata conocer de quién estamos hablando. 

Tristemente, los motes más rápidamente comprensibles, son aquellos que hacen referencia a las características negativas de su portador. Es cierto que existen por igual apodos positivos y negativos, pero es fácil entender que es más sencillo asociar una connotación negativa. Si a una mujer le llaman “La tacones” o a un hombre “El barrigas”, inmediatamente asociamos una cualidad individual al personaje que permite su inmediata identificación. Es por ello que en mi triste carrera deportiva, mis compañeros me han conocido entre otras cosas como “El cojo”, “La perra del área”, “La tanqueta de La Pola” y ahora soy simplemente “El diesel”. Cualquiera puede identificar que el paso de los años ha venido acompañado de un desconcertante incremento de peso y por ende, un decremento de velocidad. Pero no me desanimo. Para evitar caer en la tristeza y la depresión, he recordado la lista de apodos peyorativos que han acompañado a grandes triunfadores, sin evitarles lograr el éxito en la vida. He descartado a los clásicos como “El carnicero de Milwaukee” o “El destripador de Boston”, los cuales pese a la fama alcanzada, considero que no han hecho méritos. Por ello, y como aficionado a las listas, hay van mis tres apodos de triunfadores:

1 “EL TIBURÓN DE LA BAHÍA” David Barral.
Vale que no sea un triunfador. No hablamos de Cristiano o Messi, pero es un tío que juega en primera y titular habitual. El apodo surge en el momento en el que Barral felicita las fiestas navideñas  a los gijoneses y esportinguistas, desde uno de los tanques con tiburones del acuario de Gijón. El problema es que en ese entorno, los que tenían más miedo a un mordisco eran los escualos, ya que el bueno de David, se caracteriza por una dentición más bien exuberante. Es por ello, que gente de poca fe, mala voluntad, o simplemente oviedistas, basan sus maldades en atacar el aspecto del delantero gaditano, atribuyendo a un mote agresivo y bonito, unas connotaciones claramente negativas.

2 “MANO LENTA” Eric Clapton
Uno de los dioses de la música. El señor Clapton recibió el apodo de Slowhand de modo irónico, ya que una de sus cualidades era la velocidad con la que tocaba la guitarra. Ese hecho parece ser que le llevó a romper durante algún concierto varias cuerdas de su instrumento, las cuales cambió en el transcurso del evento para desesperación del público asistente (según Wikipedia). Todo ello llevó  a que Eric, quiero decir, el gran Clapton, llevase ese apodo casi desde sus inicios. El problema, como he mencionado, es que siempre en ocasiones, la gente tiene la mente sucia y uno de los rumores que corría, y que yo me tragué al completo, es que dicho sobrenombre se debía a la poca velocidad que mostraba el guitarrista de Cream a la hora de pagar las copas que él y sus compañeros consumían en el bar. Clapton se ha tomado bien este apodo, utilizandolo incluso para nombrar uno de sus trabajos.

3 “LA TANQUETA DE LEGANITOS” Massiel
Uno de esos casos en los que el apodo y el sobrenombre artístico tapan el verdadero nombre de la persona. Nacida María de los Ángeles, Massiel recibe este sobrenombre entre sus allegados. Para los profanos como yo, la naturaleza y origen de ambos sobrenombres es desconocida. Ya que la artista creció en Madrid, supongo que el apodo le viene dado por la calle Leganitos, cercana a la Gran Vía. Lo de tanqueta me imagino que puede deberse al carácter indomable de la ganadora de Eurovisión. El problema es que para los que en vez de verla cantar, la hemos conocido por sus salidas de tono en dudoso estado etílico, inmediatamente el mote nos ha parecido extrañamente acertado pese a que desconozcamos la procedencia real o dónde está Leganitos. Para mí es un honor haber recibido, al igual que la genial Massiel, el sobrenombre de “La tanqueta” aunque creo que en mi caso estaba más justificado.
Pues ya ven. No hay problemas en que a uno le llamen “El mono”, “El feo”, “El cuernos”, “La tetas”, “El bocas”, “El cuchillas”, “Pulmón”, “El coletas”, “La tigresa”, “Pipiolo” o cosas peores. Sobre todo cuando tú conoces tu mote y te lo dicen a la cara. Por lo menos ya sabes que de ahí para arriba, será lo que digan a tus espaldas.

jueves, 3 de noviembre de 2011

GRANDES PERSONAJES DE COMIC (10)

Ayer analicé dos personajes que ocupaban la segunda posición en mi lista de preferencias, dos personajes unidos entre sí, como una especie de ying y yang. Dos caras de la moneda. Hoy analizaré solo a uno, mi personaje favorito y al que considero a su vez el más infravalorado del mundo del comic. Un personaje que ocupa dos posiciones a la vez solo puede ser.

1. DOS CARAS

Personaje conocido pero poco valorado para el gran público. No se trata del villano más famoso de Batman, puesto característicamente ocupado por el Joker. Sin embargo siempre se le ha atribuido el honor de luchar por la segunda posición con otros como Enigma, el Pingüino o Catwoman. Dos caras parece partir con ventaja en el grupo de perseguidores, como demuestra el interés por él, de guionistas como Brubaker, Miller, Azzarello, Loeb, o su aparición en la grandiosa película sobre el mejor detective del mundo “El caballero oscuro”.
Batman tiene bastante donde escoger
Harvey Dent es un personaje basado en la obra “El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde”. A primera vista parece un personaje monstruoso obsesionado con la dualidad. Este es en gran medida su origen y su peor error. Caer en la simpleza de un personaje obsesionado con el número dos, es de una estupidez digna de contar. Sin embargo, el paso de los años ha ido construyendo y cimentando una historia y una personalidad a Dos Caras. En la fundamental “El largo Halloween” se nos muestra a un preocupado y trabajador fiscal del distrito, amante de su esposa Gilda, el cual llega a un pacto con Batman y Jim Gordon para asestar el golpe definitivo al cáncer que está devorando Gotham, y que no es otro que el poder acumulado por la familia mafiosa del “Romano” Falcone. Durante la guerra contra el crimen, la presión, la aparición de un asesino conocido como “Festivo” y la traición de su ayudante, lleva a que durante un juicio, el mafioso Salvatore Maroni, arroje ácido a la cara del fiscal Dent desfigurándolo horriblemente.
Momento de la aparición de Dos Caras
Este hecho que no debería dejar marca, más allá del rostro de Dent, saca a la vista una personalidad oculta en la figura del serio y riguroso abogado. Dent, fruto del maltrato al que había sometido durante la infancia (y parece ser que a la muerte de su hermano), esconde una personalidad furiosa y violenta en su interior, personalidad que saldrá a la luz en el momento en el que el ácido desfigure su rostro. 
"El ojo del observador" narra el nacimiento de Dos Caras
Tras la simplicidad de la idea, se llevó al personaje de Dos Caras a un territorio ambiguo, donde estábamos ante un personaje obsesionado con el azar y el número dos, centrando sus aventuras, más allá que en su rostro, en su moneda marcada. Sin embargo los guionistas actuales enmarcan sus aventuras en la dualidad bien/mal otorgando un mayor atractivo al personaje. La causa es simple. Harvey Dent, el abogado honrado, el padre de familia, el esforzado fiscal que lucha abnegadamente contra el crimen, el hombre íntegro, observa que todos sus esfuerzos fracasan y chocan contra un mundo corrupto y malvado por definición. Harvey, que había ocultado toda la ira y toda la tristeza que le llenaba desde pequeño, solo para lograr triunfar plenamente en la vida y en el trabajo, observa que el acto de un mal hombre, le condena y echa por tierra sueños y esperanzas. Es en ese momento cuando Harvey deja escapar esa ira y esa frustración y se pasa, por así decirlo, al lado oscuro.
Un lado oscuro facilmente visible
Pero Harvey no deja de ser esa buena persona que había logrado vivir en cierta armonía con su entorno. Lo que era no se puede obviar por un simple giro del destino, así que Dent sigue viviendo en Dos Caras, y por eso, y ante la incapacidad de decidir si el camino correcto es el del bien o el de dejarse llevar, lo apuesta todo a una moneda marcada que lleva consigo. De esta manera Dos Caras realiza arbitrariamente actos de extrema maldad, acompañados de gestos de honradez. De todas formas la dualidad de Harvey no es completa. Empujado al mal, decide quedarse allí solo para ver la luz en ocasiones, y ahí, en mi opinión está la grandeza de este personaje. En su historia, se observa como en ocasiones trata de volver al lado correcto de la vida. Episodios del Batman televisivo o algunas de las historias, nos muestran a un Dent que descubre la liberación de dar rienda suelta a sus más oscuros sueños, pero que a su vez extraña su vida anterior, una vida a la que no retorna, abrumado por el fracaso de haber intentado por todas sus fuerzas hacer el bien sin conseguirlo.
Una melancolía perfectamente tratada en la serie animada
La fuerza del personaje es innegable y también su debilidad que le ha convertido en ocasiones en un tipo que solo lanza su moneda para decidir que tropelía cometer. En un atracador que atraca el segundo banco nacional, el dos de febrero a las dos de la tarde. Un personaje simple y plano que contrasta con la complejidad otorgada por gente como Grant Morrison, que lo convirtió en un personaje de una profundidad extrema con solo un puñado de viñetas en “Arkham asylum” o Jeph Loeb, que en “El Largo Halloween” o “Victoria Oscura”, nos mostró a un reverso claro de Batman, con capacidad de acabar con el crimen (o sustituirlo) y un talento organizativo y un potencial fuera de toda duda. Es por eso que es mi personaje favorito y a la vez el que más me decepciona en la mayoría de comics. Como ejemplo de este hecho están sus dos apariciones en la pantalla grande. Cristopher Nolan abordó el personaje con simpleza en la segunda parte de sus películas sobre el Caballero Oscuro. En ella solo es un personaje golpeado por la pérdida, que decide vengarse de un mundo que le ha hundido pese a sus esfuerzos por salvarlo. Pues con esa simpleza, Nolan ha conseguido trasladar el carisma y lo más importante de Dent a la pantalla grande.  Por su parte Joel Schumacher se quedó en la superficie, en el dos y la cara desfigurada. De ahí los resultados lamentables obtenidos.
Las cosas bien hechas, bien parecen
En fin. Hasta aquí mi periplo comiquero.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

GRANDES PERSONAJES DE COMIC (9)

En el penúltimo paso antes de alcanzar el número uno de mi lista, voy a hablar de dos personajes intrínsecamente relacionados entre sí. Ambos han compartido aventuras e historias y su rivalidad personal ha dado una mayor profundidad y dimensión al universo Marvel.

2 FAVORITOS. DOCTOR MUERTE
Creo que Víctor von Doom o Víctor von Muerte en español, ha sido una de las principales razones por las que me he animado a obtener un doctorado. El camino del supervillano empieza con una tesis doctoral. Un personaje mítico de la factoría Marvel. Posiblemente el villano más poderosos y reconocible de la Casa de las Ideas junto a Magneto. 
Otro grande del comic
Víctor es el hijo de una bruja gitana, cuya familia es golpeada por las acciones del tiránico gobernante de Lavteria. Bendecido con una enorme inteligencia, el huérfano Víctor viaja a Estados Unidos para explotarla, como hacen muchos doctores que luego se convierten en supervillanos  (este es un chiste privado para los que han conocido al Tito, otro megalómano superpoderoso y que siendo sinceros, se mearía en el cuerpo muerto del Doctor Muerte). Víctor von Muerte conoce a su némesis, Reed Richards, durante sus estudios americanos. 
Enfrentados desde siempre
El doctor Muerte no solo es un científico brillante, sino que ha heredado de su madre la pasión por la brujería, combinando ambas artes en un siempre frustrado intento de rescatar a su progenitora del infierno en el que se encuentra anclada, debido a un pacto que la joven gitana realizó con Mefisto. Durante uno de sus experimentos, pese a la advertencia de Richards, algo sale mal y Muerte queda desfigurado.
Bajo la máscara esconde un aspecto "torreznoso"
Sancionado por indisciplina por los mismos que le pagaban para que hiciese barbaridades (una realidad en el mundo científico),  von Muerte se integra en una especie de orden arcana en el Tíbet, perfeccionando sus conocimientos de magia negra y forjando su ya característico e icónico aspecto.
Aspecto medieval, por otra parte
Tras su vuelta a Lavteria, Muerte derroca al antiguo dictador y se nombra a si mismo regente de su país natal. Este hecho confiere a Muerte unas características ajenas a la mayoría de personajes de comic. Para empezar es regente de un país, lo cual le ha permitido en muchas ocasiones de gozar de inmunidad diplomática o de convertir los ataques a su persona en poco menos que actos de guerra. También ocurre que pese a sojuzgar y aplastar las libertades de su pueblo, Víctor convierte a Lavteria en una nación sin pobreza o paro, y con los mejores recursos disponibles en medicina, industria y tecnología, otorgando a sus súbditos un nivel de vida excepcional, pero privándoles de libre albedrío. El problema es que von Muerte, como muchos malvados reales, no ve que esté haciendo el mal. De hecho, ateniéndose a su lógica, los éxitos obtenidos en su país, podrían trasladarse al mundo, otorgando una nueva era de paz y prosperidad, pero siempre bajo la mano de hierro del Doctor Muerte.
Esta mano, para ser exactos
Muerte es un gran personaje. Por un lado es un gran amante del poder. Hace cualquier cosa por obtenerlo, pero llegado el momento, y un poco como le pasa a Thanos, duda de su capacidad para mantenerlo  y obrar correctamente. De haber podido rescatar a su madre del infierno en su primera aventura, podríamos estar ante un héroe como Reed Richards, soberbio, pero con una capacidad para hacer el bien fuera de toda medida. Muerte, además, no es ajeno a los actos de bondad y tiene un preciso código de honor, llegando en ocasiones a portarse como un caballero. De todas formas, vale más no cruzarse en su camino, ya que es un personaje con un nivel de poder más allá de toda duda, habiendo sido capaz de derrotar a Hulk, la Patrulla-X o los 4F en varias ocasiones (amén de caer derrotado con Speedball o Luke Cage). Un gran personaje. Un megalómano absoluto pero con un cierto corazón tras el metal. El mayor villano de Marvel, que no es poco. 
Y malencarado el muchacho

2 INFRAVALORADOS. REED RICHARDS

También conocido como Míster Fantástico, prefiero llamarlo Reed Richards, ya que lo de Mr. Fantástico me suena un poco a actor porno. Reed Richards es el líder indiscutible de los Cuatro Fantásticos. Un cerebro genial escondido en un cuerpo de plástico que moldea a voluntad. Richards ha sido un genio desde niño y eso le llevó a liderar una aventura espacial destinada a poner el pie en la luna antes que los “malvados” comunistas (es lo que tiene publicarse en 1961). Sin embargo el colosal intelecto de Richards da un traspiés y los cuatro aventureros fracasan, siendo bañados por rayos cósmicos que les otorgan superpoderes. Tras su vuelta a la tierra, forman los 4F dedicándose a combatir el mal.
La primera familia Marvel
Es ya desde su nacimiento que Richards esconde algo. Decidido a pisar la luna antes que nadie, no duda en embarcar a su mejor amigo, a su prometida y a su cuñado, en un vuelo espacial, que sus superiores le recomiendan que no haga y que fracasa totalmente. Para ser sinceros, es el único fracaso real de Richards, y con este hecho se ha jugado en no demasiadas ocasiones. Sus enfrentamientos con Ben Grimm, alias La Cosa, son dignos de mención. En ellos, Ben le echa en cara que alguien tan inteligente fracase tan miserablemente. Además, las sospechas de un error provocado, crecen al comprobar que Richards tenía un creciente interés en crear una fuerza que combatiese a los cada vez más numerosos súper humanos. 
"Estirado, me tienes hasta los c..."
Todo ello genera que pese a la continua bondad de la que Richards hace gala, siempre parezca existir un reverso tenebroso tras la fachada de amable doctor y padre de familia. Otro hecho que ha tambaleado los cimientos de este personaje ha sido su relación con otro gran personaje como es Susan Storm. Susan quiere a su marido, pero ha sentido en momentos puntuales, una cierta cercanía a Namor, el rey submarino, y a su vez, ha dudado en ocasiones de las acciones de su marido, siempre posicionado del lado de la lógica, pero huyendo de toda humanidad. En los momentos en los que Richards se separa de Susan, es cuando se acerca a esa otra cara de la moneda que es Muerte. 
¡Será golfona!
En el momento en que Susan va a dar a luz al primer hijo de ambos, ésta sufre de una enfermedad que solo puede curarse utilizando un dispositivo en manos de un dictador espacial llamado Anhilus. En un episodio de What if? Una de las grandes series de Marvel, se nos muestra que de haber perecido Susan, la venganza de Richards habría sido terrible, haciendo temblar a todo el Universo. Y es que Richards tiene una inteligencia tan bestial, que desatada y libre de todo control, podría llevarle a ser un villano de los más poderosos. Un reverso extraño de Muerte. Me encantaría que alguien diese el paso y convirtiese a Richards en una nueva fuerza a tener en cuenta, puesto que su personalidad se diluye habitualmente en la del grupo que forma parte (un gran grupo por otra parte), no permitiéndonos ver el verdadero poder de Richards.
¿El futuro Richards?

Mañana el number one.
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