Sensaciones
encontradas me deja este Batman de Matt Reeves, excelente director pero
que creo que se ha pasado ligeramente de frenada en su visión del hombre murciélago.
| Visualmente excepcional |
El diario El
País se ha molestado recientemente en hacer un estudio
sociológico. A lo Gonzalo Pizarro, la expedición de periodistas del periódico
cabecera del grupo PRISA, partió hacia los territorios inhóspitos de Castilla y
León en busca de explicaciones a una pregunta tan simple como necesaria ¿Qué
lleva a un tío de un pueblo de Zamora a votar a VOX? Honestamente,
puestos a buscar, un buen trabajo de investigación habría sido localizar a alguno
de los 1344 palentinos, vallisoletanos o zamoranos que siguen votando al PCTE.
Eso sí que habría tenido mérito. Pero no, El País trata de encontrar a
votantes de extrema derecha en un territorio clásicamente inclinado a ese lado.
Lo que en principio no parecía aventura digna de mayor mérito ha conseguido
traernos a las páginas del periódico algunas joyas de la literatura y la sociología
modernas y no es cosa baladí mezclar dos campos del conocimiento tan
aparentemente lejanos.
Hay algo de justicia poética en el hecho de que la reforma laboral haya salido adelante por la incapacidad de un funcionario público, un tipo cuya posición en el congreso le otorga una seguridad laboral y un salario digno. No un salario como el suyo o el mío. Un sueldo de verdad, con panoja de la rica, con pasta de por medio, con contrato firmado. Con, en definitiva, un sueldo anual de más de ochenta y seis mil euros. Un 8 seguido de un 6 y tres ceros como tres soles. Esto es lo que cobra un señor que, al igual que San Pedro, negó hasta tres veces a su líder en un mismo día. Un muchacho incapaz de acertar con el botón correcto cuando solo hay tres opciones posibles.