En septiembre de 2017 cerré la puerta de
atrás a este blog de baja calidad y nulo interés. Escasez de ideas, falta de
tiempo, nula capacidad... Se me acumularon tantos defectos que no pude encontrar
la virtud para hablar de temas banales, importantes o incluso etéreos. A veces
la vida se entromete en la vida y no existe forma o manera de dedicarse tiempo
a uno mismo. A veces solo se navega entre sucesos buenos, malos o peores. En
ocasiones solo somos pasajeros de una serie de eventos a los que únicamente
podemos prestar atención como observadores, sin poder participar, sin poder
opinar. Son esos momentos los que construyen la vida. No son los ratos en los
que lavas los platos, conduces al trabajo o ves la televisión con la persona
que amas. Todo eso lo damos por descontado y lo asumimos como natural mientras
se escapa entre los dedos. Y de pronto un sobresalto, un alto en el camino, un
suceso inesperado, un día que pretendes olvidar pero que es el que te
acompañará en el recuerdo. Esos son los días que se te grabarán en la memoria. Esos
son los días que, cuando te pregunten, serán tu vida.
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| La vida es lo que ocurre mientras crece Lena |




