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domingo, 23 de septiembre de 2012

ME IMPORTA UNA MIERDA... LA LIGA DE FÚTBOL DE QATAR


Así, sin medias tintas. No conozco a sus jugadores y no siento ninguna pasión por sus clubes, así que no es de extrañar que no sienta ningún afecto por este torneo. De todas formas, ¿A quién le importa? ¿A qué viene hablar de esta liga? Claro, es que allí juega Raúl González Blanco.

Está claro que Raúl ha sido y será un icono del Real Madrid, pese a haber salido del club por la puerta de atrás, algo impensable para un jugador de su talla. Pero si bien en la casa blanca se olvidaron rápidamente de él, sus panfleteros no lo hacen, y de esta manera, si su paso por el Schalke 04 ya fue seguido con interés, su llegada a Qatar ha significado que los medios deportivos patrios enfoquen sus cámaras, sus juntaletras se desplacen, que los focos apunten al torneo de un país que, hasta la llegada del salvador ex-capitán blanco, era un reducto del enemigo, una tierra sin orden, democracia y ningún respeto por las libertades individuales. No dudo que lo sea, de hecho desconozco si se trata del infierno en la tierra. Lo que está claro es que tras la llegada del ángel blanco, aquello se ha convertido en un paraíso futbolístico.
¡Aaaargh!
Anteriormente teníamos que ver en MARCA como se celebraba el pase del Schalke frente a un club español como el Valencia, o que el As premiase la derrota de Raúl frente al Athletic con otra primera plana. Hoy en día, antes que la información de la segunda división, por delante del baloncesto, o de cualquier otro deporte respetable, se nos vuelve a colar el eterno siete blanco, por la simple razón de haber marcado dos goles en la liga Qatarí. Hace una semana era noticia por no haber marcado ninguno, y así…
Lo primero es lo primero, y el Athletic o el Atlético no son lo primero
Mientras, Cazorla y Arteta pasan desapercibidos en Londres,  Michu goleando cada semana,  Silva haciendo un temporadón, e incluso Barral lleva dos goles en tres partidos (Eso sí que debería ser noticia). Para redondear, hasta Torres, Oriol o Mata pasaron desapercibidos tras ganar la Copa de Europa, aplastados por el huracán informativo de falsedades que suponía el traspaso de Kaká.
A la izquierda el Chelsea tras ganar al Barcelona. A la derecha tras ganar la Copa de Europa. Buscad las diferencias
Pero Raúl no. Por alguna desconocida razón (haber sido capitán del Madrid) es un icono informativo. Por extrañas circunstancias (haber sido capitán del Madrid), su presencia en los medios ha de ser constante. Debido a causas insondables (haber sido capitán del Madrid), su destino ha de estar ligado al nuestro. Pero ya basta. Me parece injusto que se dedique tanto espacio a un solo jugador como a toda la liga Adelante. Es injusto y una vergüenza.
A no ser que sea "El Brujo"
Supongo que cuando Raúl se retire y vaya a jugar las pachangas de la Moraleja (porque está claro que a Villaverde no vuelve ni amarrado), seguiremos asistiendo a un despliegue informativo destinado a cubrir a uno de esos jugadores que han hecho grande el fútbol español, casi tanto como Casillas, Xavi, Iniesta, Marchena, Ramos o Villa, por citar unos pocos. Un icono al que seguir por mil razones.

Haber sido capitán del Madrid.

martes, 17 de enero de 2012

ME IMPORTA UNA MIERDA... EL MADRID-BARÇA


Vuelta la burra al trigo. Vuelta a los Barcelona-Madrid. Este año los enfrentamientos entre ambos equipos podrían darse hasta en ocho ocasiones. Hagamos números. El Barcelona, que llegó al final de todas las competiciones, jugó el año pasado, 38 partidos de liga, 2 de Supercopa de España, 13 de Copa de Europa y 9 de Copa del Rey. Si excluimos competiciones donde es imposible que ambos equipos se encuentren (Mundialito o Supercopa de Europa), el resultado es que de 62 partidos, 8 podrían ser enfrentamientos directos entre ambos rivales. Haciendo cuenta redonda, uno de cada ocho partidos que jugase el Real Madrid, lo haría contra el Barcelona.

A nadie le extraña que el capitán del club blanco salga diciendo que se le antojan partidos descafeinados. A la mayor parte del público también, ya que antes un duelo de este tipo era un partido especial entre dos titanes del fútbol, espectacular y asombroso, pero las cosas que suceden a diario pierden su capacidad de fascinar por complejas que sean y la gente se cansa, y se cansa por una razón muy simple que parece escapar a los medios generalistas de este país. En España no todo el mundo es de uno u otro club.
No todos somos Toñín "El torero de Entrevías"
Antes, un seguidor del Mallorca, de la Real o del Albacete, podía pararse una noche y ver un partido entre estos dos equipos con el mero objeto de disfrutar de una velada de fútbol del más alto nivel. Ahora que sabemos como se llama la novia de cada jugador, a que dedican el tiempo libre, el número de córners sacados, las veces que pisan área y los cadetes que llaman la atención a los ojeadores de clubes ingleses, ahora, muchos se encuentran en la tesitura de que a unos días de iniciarse el enésimo conflicto futbolístico, les importa muy poco lo que pase entre ellos.

¿Cuál es la solución que los juntaletras de la prensa española buscan para mantener la atención del soberano público? Buscar polémicas. Desde un tiempo a esta parte, más que simpatizar con uno u otro club, lo que viene sucediendo es que la gente odia más a uno u otro equipo. En lugar de admirar el juego de toque del Barcelona o las espectaculares arrancadas del Madrid, la prensa centra su atención y la del público en los defectos y polémicas, en un remedo de programas como Tómbola o Sálvame.  Venden más, pero a un precio muy alto.

Y es que me asombra leer a Alfredo Relaño asegurando que las decisiones erróneas de los árbitros son conscientes, a Casanovas asegurando que el Madrid es el equipo del gobierno, las ya viejas bravatas de Inda llamando a la causa justa para demoler tobillos de jugadores del Barcelona. Me harto de dedos en el ojo, meacolonias, ¿purqués?, tarjetas rojas, agresiones, simulaciones, penaltis que no son, que si son, bajas formas, dopajes, insultos racistas, injurias, Ronceros, Batlles, moviolas que no explican nada, resúmenes de todo menos fútbol, cámaras superlentas, escupitajos y horas y horas de información que en lo único en que no se centran es en el fútbol.

Y es que estoy harto de ver como se ningunea a  equipos como el Atlético (de mi querido Peter), el Sporting (de mi querido yo), el Racing, el Sevilla, el Valencia, la Real Sociedad, el Betis, y demás. Equipos que arrastran millones de seguidores fieles, equipos que se juegan la vida cada partido y cuyos seguidores sienten como no son nada en una liga bipartidista y excluyente. En mi caso particular, tras no poder ver en directo la victoria de mi Sporting, acudí el lunes a todos los telediarios para repasar la información deportiva del domingo, solo para darme de bruces con la realidad de que esta semana hay nuevo “Partido del siglo” y que el resto no importamos.
No voy a ser mentiroso, y no puedo negar que al final veré ambos partidos de Copa. No hay más razón que el saber que cuando el balón rueda, ambos equipos pueden darme el mejor espectáculo que puede verse hoy en día sobre un campo de fútbol. También es cierto que ambos se han dejado enmerdar por el barro del camino, y en los últimos dos años, solo nos saben ofrecer batallas campales indignas de clubes de tal caché. La verdad es que me importa una mierda quién gane y poco a poco y por lo que voy viendo, muchos están siguiendo el mismo camino.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

ME IMPORTA UNA MIERDA... EL PERIODISMO DEPORTIVO ESPAÑOL

Ya de mano, el título de este post es incorrecto por cuanto no existe lo que se podría denominar “Periodismo deportivo español”. Ningún término de los tres es correcto y paso a desgranar la razón.

Para comenzar, un periodista se define por su capacidad de recolectar, sintetizar y ordenar la información recurriendo a fuentes veraces. Es por ello que el periodista (no ya el buen periodista o el periodista de investigación), una vez obtenidas varias noticias, debe ser capaz de determinar cuáles son las de mayor relevancia y debe informar al espectador de cara a que este reciba datos veraces e importantes. Por otra parte, en el trabajo periodístico, la noticia ha de ser de capital importancia, de modo que el informador quede en segundo plano. Esta forma de trabajo ha sido devorada por la prensa rosa, la cual pasó de informar sobre las vivencias de la gente de la realeza y la farándula, a narrar la vida y milagros de personas de escaso interés social y fácilmente manipulables. Con el paso del tiempo, esta gente “de la calle” ha pasado a ocupar sitio en las tertulias del corazón tras su paso por programas de dudosa calidad o tras polémicas más o menos sonadas. De esa manera el narrador se convierte en parte de la noticia y la información se autofagocita, mostrándose en directo las penas y alegrías de princesas de barrio y gorilas de escasa capacidad verbal.  Lo mismo tiene lugar en el mundo del deporte. Del periodista austero en palabras, informador anónimo que escondía su personalidad tras la hoja de resultados y la tabla de la quiniela, hemos pasado a auténticas vedettes que no dudan en caer lo más bajo posible en aras de obtener unos minutos de fama. De esta manera las tertulias futbolísticas (que no deportivas) que llenan la televisión, muestran una desoladora ausencia de protagonistas de ese deporte, los cuales muchas veces acuden al programa para ser ninguneados o directamente insultados por personas que, evidentemente, en conocimientos de la materia no les llegan a la suela de los zapatos.

La segunda palabra, “deportivo”, es quizá la más falsa de todas. En los medios de tirada nacional o televisiones con emisión en todo el territorio español, el grueso de la información es dedicado al fútbol, obviamente el deporte mayoritariamente seguido en este país. Pero eso no es razón para que la diferencia de tratamiento de un deporte y los demás sea tan escandalosa. En el diario As, ayer, de 38 páginas, 28 son dedicadas al fútbol, 3 a televisión y a la chica del As (que suele ir acompañada de una columna futbolística) y 7 al resto de deportes. No es el caso más sangrante. Habitualmente, en el espacio informativo de Cuatro, existe un apartado deportivo de prácticamente una hora, donde el espacio destinado a informar de otros deportes suele durar escasos minutos, centrándose en accidentes ocurridos en la NASCAR, pelotazos recibidos por jugadores de la liga de Beisbol americana y caídas varias, como si se tratara de Videos de primera. Luego dan paso al fútbol que ocupa la casi totalidad de la programación. El caso sangra más por cuanto si buscas en el Google, deportes Cuatro, te encuentras con esta entrada.
Parece que informa de todo, pero no es así
Pero cuando te metes en la página, y podéis mirarlo aquí, no aparece ninguna noticia, al menos hoy, y no creo en las coincidencias, que no se relacione con el mundo del balompié. Con esta dedicación exclusiva, no solo se desvirtúa la información deportiva, sino que la escuela periodística relacionada con otros deportes apenas existe, causando que profesionales auténticos como Paloma del Río, voz del patinaje o la gimnasia desde los JJOO de Seúl, siempre educada, profesional y conocedora de lo que está retransmitiendo, o el fallecido Pedro González, voz respetada del ciclismo español, queden sin sucesores claros y se perpetúen en su puesto ante la ausencia de jovenes periodistas de nivel. Ambos son ejemplos de los escasos periodistas competentes, profesionales y serios, que informan desde el casi anonimato, convirtiendo con su mera narración, un evento deportivo en algo más interesante, sin necesidad de utilizar una fanfarria de chascarrillos y estupideces, en ocasiones acompañada de un exceso verbal y ¿etílico?

Por último analizar el término “español”. En una época de bonanza para el deporte español, las portadas dedicadas a deportistas nacionales son escasas. Salvo alguna meritoria victoria olímpica o la presencia de Nadal, Contador, Alonso y los chicos del baloncesto, las portadas de los diarios de tirada nacional se dedican al fútbol, el cual ha tardado en traer alegrías en forma de títulos obtenidos por la selección nacional española. Estas directrices cambian, cuando hay una polémica que puede dar dinero. En ese momento todos se suben al carro, pero primero bajando del mismo su integridad como personas.
Abanderada, yonki y héroe en tres portadas
De esta manera, lanzan a los pies de los caballos a la misma persona que ensalzan días después, sin investigar, atender a su inocencia mientras no se demuestre lo contrario o simplemente portarse con honradez y no tratar de vender su alma al diablo a un euro el periódico. Sin embargo éste es el caso excepcional en cuanto a información no futbolística. Por ejemplo, en agosto de 2008, durante las olimpiadas, momento en el cual, lo más normal era dedicar un amplio espectro de la información a lo que sucedía en Pekín, nos encontramos con esto en el diario MARCA. Para el que no quiera contar, de 31 portadas, 20 son para el Real Madrid, y eso que el 20 de agosto tuvo lugar el accidente de Barajas y tuvieron la decencia de dedicarle una portada. Para el que no lo sepa, MARCA no es un diario madrileño, sino de tirada nacional y con alrededor de un millón de ejemplares vendidos cada día ¿Significa este dato que toda España es del Real Madrid? Todo podría indicar que sí. Las tertulias balompédicas de Punto Pelota o Futboleros se centran en el Real Madrid, pese a la hegemonía actual del Barcelona, demonizando al club catalán e invitando, en aras de la pluralidad, a un periodista culé, al que sueltan (con la complacencia de éste) entre los tigres merengues. No es un gran peligro para el espectador, el que no quiera, con no ver esos programas ya está salvado. Sin embargo el dilema no se restringe a dos periódicos o dos programas de televisión. El problema surge con la saturación de información sobre el club blanco en radio y telediarios, que habitualmente abren su información deportiva con datos, a menudo irrelevantes sobre este equipo. Ha llegado a tal nivel la saturación, que en muchas ocasiones, los aficionados al fútbol, nos encontramos portadas en las que se celebra la derrota de un equipo español, por la única razón de que ha sido a manos del antiguo capitán madridista, Raúl González, el cual, por tanto, gana en importancia y relevancia a todo un Valencia, meramente por su pasado en el club de Concha Espina.
Por cierto que en el Schalke juegan dos españoles más como Jurado y Escudero, los cuales, por lo que se ve, no importan a nadie
En definitiva, harto de este tipo de información sesgada, partidista, que ningunea a la plana de aficionados, no solo al fútbol, sino al deporte mal llamado minoritario, ya que es la propia prensa la que disminuye la atención sobre prácticas deportivas realmente hermosas, solo me queda remitirles al título de esta entrada.

jueves, 1 de septiembre de 2011

ME IMPORTA UNA MIERDA... EL FÚTBOL ESPAÑOL


Entre los aficionados al fútbol, está corriendo como la pólvora el hecho de enfrentarnos un año más a una liga bipolar, únicamente encabezada por dos clubes, el Real Madrid y el FC Barcelona. Este hecho tan real como imperecedero, por cuanto la diferencia económica entre estos dos clubes y el resto es salvaje, va a causar no tardando mucho, el fin del interés y de los escasos ingresos que recibe la Liga de Fútbol Profesional (LFP). La causa es sencilla. Los enfrentamientos de Real Madrid y Barcelona con otros clubes van a carecer de emoción por cuanto el resultado está cantado desde el principio y solo salvo sorpresa mayúscula cederán un empate o una derrota. Por otra parte, los otros dieciocho equipos se encuentran más igualados que nunca, como demuestra la clasificación del año pasado, causando esta igualdad partidos rocosos y aburridos donde un empate se da por bueno. Por tanto, de los trescientos ochenta partidos de los que consta la liga, solo importan dos, los que juegan Madrid y Barça, pero ¿De verdad interesan tanto? Pongamos que estos dieciocho equipos que sobran en la liga aglutinan en torno a ocho millones de aficionados. Recordemos que entre estas comparsas hay grandes clubes como el Atlético de Madrid, Valencia, Betis o Sevilla. Va a llegar un momento en que estos aficionados desprecien de manera enorme este negocio que ellos mismos (nosotros mismos) están pagando. ¿Qué sucederá entonces cuando baje el número de pinchazos de determinados partidos en el formato de pago por visión? El otro día, los pseudoperiodistas de MARCATV abogaban por el hecho de que el reparto de los ingresos televisivos del fútbol estaba realizado de forma correcta y despreciaban a clubes como Levante o Sporting, indicando además, que el problema de los escasos ingresos de estos clubes viene dado por su mala gestión mientras esconden bajo la alfombra los más de mil millones de euros que deben los dos grandes. Estos letrados del fútbol, no se dan cuenta de que poco a poco los aficionados de estos y otros equipos aumentan su desdén y su desprecio por los dos “grandes” y su vomitivo entorno mediático que ha causado que en los telediarios, la información relacionada con el último enfado de Mou ocupe más espacio informativo que el terremoto de Japón. El panorama es triste y de difícil solución mientras el dinero siga moviéndose, pero la sensación y las palabras que surgen parecen pronosticar un fin abrupto para esta gran mentira que algunos dan por llamar la edad de oro del fútbol español

lunes, 1 de agosto de 2011

ME IMPORTA UNA MIERDA.... ORTEGA CANO

Mientras me hago la comida escucho en el telediario como el señor Ortega Cano comenta con ese florido léxico perteneciente a la gente de alto nivel intelectual, que en un accidente de tráfico provocado por él, no iba bebido. Lo jura por sus hijos, aunque, como evidentemente iba sobrio no recuerda nada. Ya puestos,  triplicó la tasa de alcohol permitida, debido a que, como todo el mundo sabe, si te tomas tres zumos de naranja, das falso positivo en los controles de alcoholemia, y si son de MinuteMaid ni te digo. Por otra parte habla de que llevaba una velocidad normal, que cuesta arriba se corre menos que cuesta abajo. Un razonamiento tan loable que solo puede provenir de un premio Nobel en Física. Todo el mundo sabe que pese al motor de más de 200 caballos del Mercedes gigantesco que conducía Ortega Cano, los coches sufren para subir una cuesta arriba, por eso a Asturias solo se puede entrar desde el mar o en avión.
Sus disculpas son tan vergonzantes que continuamente apela al castigo que Dios le impondrá, el cual respetará tanto como el que le imponga el juez, mucho más terreno. Veremos primero la pena mundana, para ver si es comparable a la "durísima" sanción de Farruquito, menos de dos años, tras atropellar mortalmente a un peatón, saltándose un semáforo, dándose a la fuga e inculpando a su hermano pequeño para escaparse de la pena. Luego veremos si Ortega acepta dicho castigo humildemente o apela el mismo. 
Lo único que queda claro es que Carlos Parra, un hombre anónimo, ha fallecido por un accidente de tráfico en el que no tuvo ninguna culpa, mientras que el otro participante acaba de salir del hospital. 
Ortega Cano, de demostrarse que iba borracho y más rápido de lo debido, debería sufrir la mayor pena posible, incomparable siempre a la que sufre la familia del injustamente fallecido. En caso contrario, el torero mostrará lo que muchos suponemos, que la justicia varía mucho en función del nombre del implicado.
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