domingo, 5 de febrero de 2012

LIBERTAD DE PRENSA

Sé que soy pesado y cansino, siempre orbitando alrededor del mismo tema. Sé que hay muchas cosas que merecerían una mayor atención y que podría hablar largo y tendido sobre la grave crisis que asola España en particular y al mundo en general. Hay muchos temas sobre los que hablar, pero a mí me gusta mucho el deporte y dentro de él, soy un gran aficionado al fútbol. Esa es la razón que hace que vuelva una y otra vez sobre el manido tema de la prensa deportiva española.

Hoy lo hago tras un intento fracasado por mi parte de comentar un hecho puntual en el blog de Josep Pedrerol, cuyo enlace no pondré aquí, ya que me interesa rodearme de gente con cierto buen gusto y no creo que visiten la página de cualquier junta letras vocero de su amo. Reconozco que tuve un momento de debilidad y aterricé en el blog de este caballero, en una entrada que informaba acerca del verdadero Guardiola. Como sé que desde la prensa “futbolera” cercana al Real Madrid (cualquier medio audiovisual que se emita o proceda de un emplazamiento externo a Cataluña pero por debajo de los Pirineos) se tiene cierta animadversión a la figura del entrenador culé, me decidí a ver en qué punto se encontraba el bueno de Josep. Para mi sorpresa la entrada no era uno de esos arrebatos de madridismo que suelen acontecer en los textos de otros como Roncero o Tomás Guasch. De hecho, era relativamente ambiguo, y siendo sinceros y hablando de memoria (no pienso releer cosas que me aburren) no ahondaba mucho en el tema, más allá de la crisis de resultados que afecta al FC Barcelona.

SPORTING (1) OSASUNA (1)


En principio parecía que había dos opciones para hoy. Una derrota podría aparejar el fin de la ilusión que la llegada de Tejada y sus nuevos métodos parecía traer al sportinguismo. Una victoria tendría el efecto contrario, un aumento de la euforia, extrañamente desatada por la presencia del antaño segundo técnico del Sporting. Al final empate y para casa con las mismas dudas de días atrás. Pero lo importante también eran las formas. El sportinguismo necesitaba ver otra imagen del equipo para volver a confiar en él. En mi opinión la primera piedra hacia un mejor juego ha sido puesta. Sin embargo el resultado deja enormes dudas acerca de la viabilidad del proyecto.

Los cambios han sido notables en algunas parcelas. Se ha mostrado que este equipo puede combinar y tocar como en algunas jugadas de banda. Se ha mostrado que gente como Carmelo, indolente y superfluo con Preciado, no estaba muerto, solo estaba deprimido. Se ha mostrado que algunas veces se puede salir con el balón jugado desde atrás y que Juan Pablo no necesita anclarse bajo los palos como un portero de futbolín. Se ha mostrado que la “caraja” de los inicios de cada tiempo, no es obligatoria ni necesaria. Otros vicios anclados en el vestuario rojiblanco por años, no han desaparecido. Las segundas jugadas siguen siendo un problema y la táctica hay que pulirla. Además la carga de trabajo hizo que el equipo llegase muerto a los últimos compases del encuentro. Creo que estamos en un mejor camino que la semana pasada (peor imposible). Veremos que imagen queda ante dos grandes de la liga como son Valencia y Atlético en las próximas jornadas. 

El Osasuna vino como comparsa. No inquieto ni apuró al Sporting en exceso. No fue un equipo duro y simplemente se quedó en equipo serio, diseñado para no sufrir más de la cuenta. Un remate a puerta, un gol, y poco más.

Pérez Lasa, el árbitro de turno, siguió empecinado en mostrar que no existen villaratos ni zarandajas de esas que protestan día sí, día también los dos únicos equipos con dinero necesario como para pelear un título en España. El nivel arbitral es pobre, por no decir paupérrimo. Lasa se dedicó a pitar lo que le venía en gana en cada choque. Jugadas idénticas se señalaban de forma diferente. Nada nuevo bajo el sol. Tengo la sensación de que este “baremo” acaba perjudicando siempre al Sporting, pero quizá me esté dejando llevar.

En cuanto a mi análisis jugador a jugador, Juan Pablo sigue en su línea, siempre regular este año, a un nivel aceptable y sin cantadas. Además hoy demostró que sabe salir de portería y que puede sacar en corto.

En la defensa Lora y Canella estuvieron mucho mejor que en jornadas anteriores, lo cual no era difícil. Canella dejó la autopista para el gol pamplonica, si bien no tuvo apoyos en esa jugada en particular. Los centrales bien, más adelantados que otras veces, lo cual indicaba que se podía sufrir, ya que ni Gregory ni Botía son especialmente rápidos. La posición adelantada de Juan Pablo ayudó en esta faceta. Me da la sensación que Iván, incorporado por la lesión de Botía, se deja comer la tostada en el tanto de Lekic.

En el medio Rivera no estuvo mal en el robo pero sigue algo justo en construcción, fallando algunos pases sencillos. La única explicación es que llega al límite de pulmón a algunos balones. Castro y Nacho se mostraron peleones y participativos. El portugués se desdobló y aparecía en todos los fregados. Cases sufrió con la entrada de Eguren. Con la llegada del uruguayo hubo un momento de desconcierto en banda izquierda que Bertrán aprovechó para centrar el gol del empate.

En la media punta, se recuperó a Carmelo. No quiero subirme al carro, pero siempre quise de vuelta a la mejor versión del canario. Nunca supimos si su desaparición se debía a la morriña que afecta a los jugadores de las islas cuando salen de allí o al ostracismo al que le había llevado Preciado. De las Cuevas está mejor en la banda derecha y se mostró peleón, luchando algunos balones por alto.

Por su parte el capitán Barral vuelve a permitirme escribir más líneas sobre su persona. Nadie puede dudar de su entrega e incluso estuvo más combinativo y menos chupón que otras veces. Por otra parte el gaditano quiso mostrar el porqué de su relación con las altas esferas de la intelectualidad española (Carmen de Mairena) con una falta estúpida en el medio campo a punto de terminar la primera parte, falta que conllevó peligro, tarjeta y las airadas protestas del capitán, jugándose otra tarjeta de premio en la tómbola de Pérez Lasa. La entrada de Colunga aportó ilusión pero poco más. Veremos si al igual que con Carmelo, Tejada da con la tecla para recuperar a Sangoy, aunque creo que el argentino lo tiene difícil.

Otro mal resultado y otro pasito más hacia el infierno. Quedan dos semanas duras. Sabemos que es raro que la directiva gaste cuatro duros en traer otro entrenador, sobre todo cuando desde la cúpula de genios de Mareo se da al equipo por muerto y enterrado. También parece que Iñaki ha cambiado algunos conceptos del equipo y recuperado piezas, aunque sea enterrando a otras. Para mí, el equipo ha estado mejor que en otros partidos, lo cual era obvio que podía pasar, sin embargo hay muchos defectos que pulir y quizá poco tiempo. Veremos dentro de dos semanas, cuando el Atleti haya pasado por Gijón, como está la situación. 

Todavía pintan bastos.

jueves, 2 de febrero de 2012

LOS TRES MOSQUETEROS (2011)


El otro día vi una película que no sé como calificar. Se trata de la última versión del clásico de Alejandro Dumas, “Los tres Mosqueteros”, adaptada para la ocasión por un experto en chapuzas como es el señor P.W. Anderson. El caso es que no sé si fue por el cambio de aires que he sufrido, por el aburrimiento del día o cual fue la causa, pero aún viendo que no estaba ante una buena película, pasé un rato entretenido. Dado que el blog se va a quedar huérfano de muchas entradas por la censura imperante en USA, que no me permite acceder a los partidos del Sporting (ya, ya sé que son ellos los que están del lado de la legalidad en este caso), así como la falta de acceso a comics (que espero solventar hoy, ya que he visto que tengo una tienda a un par de kilómetros), me he permitido el lujo de hablar sobre esta película. Está claro que no estamos ante una obra maestra, ni muchísimo menos. Tópica, manida y más vista que el tebeo, sin embargo tiene algunos detalles interesantes y contrapuestos.
 
El primero es el detalle de los barcos voladores que al señor Anderson le ha debido parecer el sumun de la originalidad. Sin embargo los lectores habituales de tebeos, y seguro que muchos otros que amen la ficción clásica, ya habrán comprobado que el tema de los barcos “zeppelín” ya ha aparecido en incontables ocasiones. Solo por enumerar algunas tenemos “Las aventuras del Baron de Münchausen”, la novela gráfica "1602", uno de esos “must read” que de vez en cuando nos da Marvel, o “Stardust”, donde al contrario que la película que nos ocupa, el barco está pilotado por un Robert de Niro ciertamente pasado de vueltas y muy divertido.
Vale, en 1602 no era estrictamente un zeppelín
El segundo detalle es el reparto. Ciertamente estoy convencido que es más divertido hacer de malo que hacer de bueno. De no ser así, no se explica como para los tres mosqueteros han contratado a semejantes sosos (D’Artagnan es ya algo de locura, que poco carisma) y sin embargo tras los villanos se esconden los rostros de Cristoph Waltz como Richelieu, Mads Mikkelsen como un taciturno Rochefort, Mila Jovovich como Milady y Orlando Bloom como el malvado duque de Buckingham. Todos ellos parecen pasárselo en grande en la película. Algunos más que otros, Orlando sobre todo. Son ellos los que dan vida a la película.
Esto es clase

Entretenida sin más. Reconozco que tiene una escena que  destila humor inglés por los cuatro costados y que no he podido encontrar en internet, una lástima. No se hace pesada y tiene alguna escena de esgrima bien realizada aunque mal resuelta, como el combate final entre D’artagnan y Rochefort. Merece un punto y aparte el retrato del Rey Luis XIII, entre divertido y ridículo.

La recomiendo a todo aquel que quiera pasar un rato, nada más, sin pretensiones, sin observar a los estridentes errores de la trama. Simplemente por ver una película sabiendo que tus neuronas pueden irse a dormir mientras tú permaneces con los ojos abiertos. De hecho, la recomiendo, pero no sé en que sección de mi carpeta dedicada al cine ponerla, ¿Es una peli buena, regulera o mala?
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...